Los
quintos del pueblo juegan un papel importante en esta fiesta. Todo
comienza el domingo por la mañana siguiente al Martes de Carnaval.
Bien temprano los quintos, recorren las calles para pedir comida por
todas las casas. Lo hacen vestidos con el traje típico y acompañados
de un personaje ataviado con una manta binguera, unos cencerros que
hace sonar para que la gente se entere de que los quintos están
llegando, las mozas de pueblo, un burro cargando concestos para ir
metiendo en ellos lo que les den. Los chicos del pueblo también
les ayudan portando unas cestas en las que van metiendo la comida
que la gente les da (lo más popular son lo huevos, pueden llegar
a recoger hasta 72 docenas. Aunque también reciben macarrones,
galletas, chorizos etc). Así
van recorriendo el pueblo durante toda la mañana. Los vecinos
participan muy activamente en la fiesta. Incluso les reciben con vino
y queso de cabra que los mismos vecinos hacen. En días sucesivos
los alimentos que han recogido son consumidos por todos los vecinos
en diferentes comidas siempre con caracter festivo.
Después
de comer, sobre las cuatro y media, en la plaza del pueblo tiene luegar
la segunda parte de la fiesta. Aquí se dan cita toda la gente
que se quiera disfrazar o quiera tomar parte en el ritual. Muchos
son los que se disfrazan de cucurrumacho. Por esta razón uno
se entra fácilamente que la fiesta está empezando, ya
que vienen hacia la plaza haciendo sonar los cencerros.
Momentos
después arrivan a la plaza los quintos y las mozas del pueblo,
vestidos con los trajes típicos. Y mientras todo comienza,
los cucurrumachos, con sus bastones en la mano, corren detrás
de los niños pequeños y las mujeres más mayores
del lugar (que no faltan a la fiesta y se apuntan valientemente al
baile posterior).
Una
vez todos se encuentran en la plaza del pueblo, da comienzo un pregón
desde el balcón del ayuntamiento. Una pregonera de la localidad
se encarga de leer "Las Coplas a los quintos", escritas
por un vecino. Un pequeño ejemplo de estas coplas es:
"
Hoy por ser domingo gordo todo el mundo sonreirá celebrando
en estas fechas el ansiado carnaval".
"Muchas
gracias a Ramiro, que ha querido colaborar y les ha dejado a
los Quintos un garaje para estar".
"Y también tiene ya historia el pedir para cocinarque
la comida de los quintos casi toda se la darán".
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"Generosa
como nunca, Navalosa amanece ya, y el domingo todo el mundo
se desvive por soltar".
"Cada uno según puede, nos dará su voluntad,
cada uno lo que tenga, unos huevos y otros pan".
"Ya para los tiempos que corren, bien se puede vanagloriar
de mantener las tradiciones que nos supieron dejar".
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Diferentes
momentos de la fiesta
Todo el
mundo escucha el pregón desde la plaza. Los quintos y las mozas
serranas se cogen de la mano formando un corro alrededor de un poste
de madera que se coloca en el centro de la plaza. Durante el pregón
se hacen unas paradas para que los quintos y las serranos bailen alrededor
de este poste y los cucurrumachos salten.

Después
del pregón, desde el balcón del Ayuntamiento, se pega
un tiro para matar "al vaquilla" (a uno de los quintos se
le designa así por sorteo, y cuando se pega el tiro al aire
el quinto tiene que tirarse al suelo). Y justo después de esto
comienza el baile, al que se apunta todo el mundo.
Navalosa,
Ávila. Febrero 2001, Copyright
MOPE.
mope@imaginart.org
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